por Samuel, de Aburrido Cósmico

martes, 8 de diciembre de 2009

aposta



Se reunen cantando.
Se divierten pensando.
Se dan bofetadas imaginarias.
Pasean en coches y en barcas. Imaginarias también.
Los rayos les iluminan fugazmente los rostros.
Aman ver llover y sentir la lluvia. Empapándose.
Tararean un éxito del año 93.

Se les había olvidado el paraguas y la guitarra.
Lo hicieron aposta.

lunes, 30 de noviembre de 2009

llueve




Cielo nublado.
Llueve.
A ratos para un poco, pero llueve.
Sonido a lluvia, mezclado con sonido de coches.
Todo mojado.
Llueve.
Las motos descansan el los garajes tranquilamente.
Los coches sucios del garaje, desean salir.
No hay truenos, ni relámpagos, hace años que no veo ningún rayo.
Siempre hay gente en manga corta que miras y te preguntas por qué.
No hay truco ninguno, simplemente llueve.
Los pelos mojados, y reuniones al azar debajo de los soportales y las paradas de guagua.
Gente que cambia de planes , que cambia de abrigo y de calzado.
Hay uno que se divierte fumando viendo como la lluvia le hace un extraño al humo que expulsa.
La gente más triste se tiene que poner contenta.
Llueve.

Lloras.

lunes, 16 de noviembre de 2009

podría ser



Podría ser. Tal vez. Pero entre el podría ser y el es va un trecho muy grande. Un paso firme y poco temeroso podría inclinar la balanza a convertirlo en realidad y despejar dudas. Por otro lado la belleza del tal vez es insustituible.

De momento no voy a dar ningún paso. Me planto en el tal vez. No es una actitud cobarde, simplemente no es ninguna actitud. Un dejarme llevar. Un disparo al aire sin sentido, ni siquiera para dar comienza una carrera.


Un hermoso sin sentido.

martes, 3 de noviembre de 2009

bucle


Respiro.
Hablo.
Discuto.
Grito.
Respiro.
Me callo.
Me encallo.
Respiro.
Me hablas.
Escucho.
Escucho.
Hago que escucho.
Me pierdo y hablo.
Discuto.
Me bucleo.
Cuento hasta diez en silencio.
Respiro.
Nada me impide llorar.
Lloro.
Suben las pulsaciones.
Balbuceo.
Sonido de puertas.
Respiro.
Ni asomo de alivio.
Ya voy contando hasta veinte.
Hablo solo.
Pienso: "así es mejor no pensar".
Fumo.
Pienso en fútbol.
Respiro.



No olvido.

domingo, 1 de noviembre de 2009

épocas



Empiezan las épocas con aire limpio, fresco y renovado. Con nuevas aspiraciones y promesas que cuelgan de tu cielo particular. Todo es viejo y manido, pero en las nuevas épocas eso mismo, se transforma en nuevo, en tu universo particular. Cualquier viaje al pasado ya resulta hasta gratificante, cualquier momento vivido habrá que tenerlo en cuenta como un dato positivo, cuanto menos por haberlo vivido.

Épocas.


Hace poco pusieron fin a una época mía. Eso sí que molesta, que lo hagan en contra de tu voluntad. Te tienes que reanimar y comprender a la fuerza. En ese momento el aire no es limpio y nada está tan claro. Lo que parecía viejo y manido se mantiene intacto en tu cabeza. Cualquier viaje al pasado no te parece pasado como tal, hace muy pocas horas era presente. No caben marchas atrás. Otra época que se fue, sin pena ni gloria. Se esfumó y esta vez tenía la certeza que esta época se solaparía con otra, pero sin perderla jamás. Y no.


Es raro ser el único que tiene el timón de las épocas propias. Depende de muchos factores, cualquier nimiedad puede suponer el comienzo del fin. O el fin del comienzo.


Épocas.


Vamos, que viene otra.



jueves, 15 de octubre de 2009

pues eso



Me tiraría de cabeza a tus brazos. Me amarraría sin pensarlo a tus pechos. Me encadenaría a tu suerte. Pasaría noches sin dormir y sin comer a cambio de un cálido abrazo (de no menos de un minuto). Treparía con visión de Sol hasta llegar con visión de Luna.

Demasiado esfuerzo, ¿no?

Ahora que lo pienso, ¿tu harías lo mismo por mi?

(silencio)


... pues eso...



miércoles, 7 de octubre de 2009

media vida




"Te has pasado media vida mirando a la gente pasar. Ya es hora de entrar en el juego y alinearte con los que pasean. Siempre es infinitamente más sencillo dejarlo estar (let it be) pero a la hora de la verdad así nunca obtendrás ni voz ni voto" Eso fue lo que pensé decirle al verla ahí, siempre, indiferente, sin ganas de hablar con gente, únicamente tenía ganas de hablar consigo misma, y eso era poco frecuente. Me atraía. No sé por qué pero era cierto, me atraía. También pensé que si cambiara y se alineara con los demás, dejaría de ser especial. O no. Pero ahí me quedaba yo, con mi cómplice conversación interior, sabiendo que nunca le diría nada, y sabiendo que nunca sería el momento ni el lugar, como gran y manida excusa. "si la encontrara en otro lugar, en otra situación...", pensaba, pero probablemente ya me encargaría de fabricar otra excusa para no decirle nada. Me tenía completamente bloqueado. Y obsesionado. Aunque reconocerlo sería un gran paso atrás.


Tardé tiempo en darme cuenta, pero lo que realmente me atraía de ella: que era exactamente igual que yo. Jamás la llegué a conocer y apostaría un puñado de mis pocas posesiones, que ella sabía perfectamente quién soy. Quién era. O cuanto menos me consolaba pensar eso...